sábado 26 de septiembre de 2026 19:41 pm
Buscar
El aroma de la verdad te despertará cada mañana!
PATROCINADOR OFICIAL

La historia científica de la proteína Klotho comenzó por casualidad en 1997, cuando el patólogo japonés Makoto Kuro-o, del Instituto Nacional de Neurociencia de Tokio, descubrió el gen que codifica esta proteína y demostró que funciona como un supresor del envejecimiento. Los hallazgos iniciales fueron elocuentes: roedores a los que se les retiraba la proteína envejecían a una velocidad extraordinariamente acelerada — «en lugar de vivir tres años, que es lo normal, vivían tres meses y se morían, por así decirlo, de viejos», resume el nefrólogo español Borja Quiroga — mientras que ratones genéticamente modificados para sobreexpresarla vivían aproximadamente un tercio más que los que no la expresaban. Desde entonces, la evidencia se ha acumulado: los niveles de Klotho disminuyen con la edad (cerca de un 50% a los 70 años), sus valores bajos predicen mayor mortalidad, deterioro cognitivo más rápido y envejecimiento biológico acelerado, y sus niveles altos se asocian a mejor salud cardiovascular, renal y cognitiva. La investigación sigue avanzando: un artículo publicado en la revista Molecular Therapy, liderado por el profesor Miguel Chillón, investigador ICREA del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona, demostró que aumentar los niveles de la forma secretada de Klotho (s-KL) mejora el envejecimiento en ratones, con una línea de trabajo orientada al potencial terapéutico para enfermedades neurodegenerativas. La doctora Cristina Minguito, especialista en medicina antienvejecimiento del grupo Neolife, explica que la proteína se considera «un escudo contra el envejecimiento y sus enfermedades asociadas», aunque precisa un matiz importante: sus niveles no se miden en las analíticas clínicas regulares — no existe un valor de referencia estándar como el colesterol — y su medición se usa más con fines de investigación o en paneles preventivos de metabolismo mineral y envejecimiento vascular. Ningún suplemento ha demostrado de forma fiable aumentarla en humanos, pero el ejercicio sí: los estudios muestran incrementos de entre el 8% y el 89% según el programa aplicado.

#Ciencia #Klotho #Investigación #MedicinaAntienvejecimiento

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *