lunes 28 de septiembre de 2026 11:18 am
Buscar
El aroma de la verdad te despertará cada mañana!
PATROCINADOR OFICIAL

Hacer amigos en la adultez se ha vuelto uno de los grandes retos de nuestra época. La consulta «cómo hacer amigos» registró un máximo histórico en Google la primavera pasada, superando las búsquedas sobre conseguir pareja, mientras más de la mitad de los adultos estadounidenses admiten sentir soledad. El problema es tan serio que el director general de Sanidad de EE.UU. emitió un aviso oficial en 2023 sobre esta «epidemia de soledad».

La buena noticia, según la ciencia, es que la amistad es una habilidad que se puede enseñar. Lo afirma Jaimie Krems, directora del Centro de Investigación sobre la Amistad de la UCLA, quien llegó a este campo tras una dolorosa experiencia: en 2008, siendo una veinteañera, descubrió que dos de sus amigas más cercanas hablaban mal de ella en mensajes. «Quedé realmente devastada. Y desde entonces quise entender», recuerda.


Amistad y salud: una conexión vital

La investigadora Julianne Holt-Lunstad determinó que la falta de conexión social daña la salud tanto como fumar hasta 15 cigarrillos al día. En cambio, cultivar amistades mejora la gestión del estrés, fortalece el sistema inmunitario y, en adultos mayores, reduce en un tercio el riesgo de demencia y a la mitad el de accidente cerebrovascular, según estudios citados por Krems.

«Si la amistad fuera un fármaco, sería el medicamento más recetado de la historia», afirma.


La fórmula: interacción frecuente + atracción mutua

Según investigaciones del doctor Daniel Hruschka, las amistades necesitan dos ingredientes: «interacción frecuente y atracción mutua». La parte más controlable es la primera: estar repetidamente en el mismo lugar con las mismas personas —incluso escribir un diario en una cafetería cada semana a la misma hora— puede ser el comienzo de una amistad.


Busca los «mercados de amistad»

La socióloga de Dartmouth Janice McCabe recomienda frecuentar «mercados de amistad»: espacios donde la gente está abierta a conocer gente, idealmente con momentos previstos para interactuar, como clubes de correr conversadores, clases de improvisación o de arte. También sugiere prestar atención a las nuevas identidades que asumimos: las comunidades de expatriados, por ejemplo, funcionan muy bien porque sus miembros comparten la experiencia de ser «extranjeros».


Pedir favores: el secreto contraintuitivo

¿Pedir ayuda nos hace ver como una carga? La ciencia dice lo contrario: pedir un favor y recibir ayuda hace que le caigas mejor a la persona. «Tenemos apps que hacen lo que antes hacían los amigos… pero si puedo hacerle un favor a un amigo, me siento como una diosa», explica Krems con humor.

Mostrar vulnerabilidad también construye confianza. «Las personas que revelan algo de sí mismas suelen caer mejor y son percibidas como más confiables», señala la doctora Alison Nagel, del Proyecto Conexión de la Universidad de Virginia. Su consejo: avanzar con límites claros y «despacio y de manera estable».


Mantener la llama de la amistad

Para conservar amigos, Krems es directa: no esperes el momento perfecto para llamar. «Simplemente llámalo. Esos cinco minutos de conexión genuina son mucho más valiosos que esa llamada que sigues pensando hacer». Y Nagel añade un consejo práctico: en lugar de buscarlo todo en Google —una receta, un dato—, llama a quien pueda ayudarte; esas pequeñas interacciones fortalecen los vínculos débiles que sostienen nuestra vida social.


#CómoHacerAmigos #AmistadEnLaAdultez #Soledad #SaludEmocional #Psicología #Bienestar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *