domingo 31 de mayo de 2026 12:10 pm
Buscar
El aroma de la verdad te despertará cada mañana!
PATROCINADOR OFICIAL

El destacado periodista, abogado y empresario de la comunicación analizó el impacto del mediatismo, detalló las anomalías electorales históricas desde 2016 hasta 2020 y denunció que el colapso de la JCE en 2020 fue un problema atribuido directamente al PLD que desarticuló su plan de fraude mayor.

Por: Bolívar Quiñones

Santo Domingo, R.D. — En una reciente, reveladora y profunda intervención en su programa televisivo Dando Corrientazos, transmitido a través del canal digital del Periódico La Taza, el reconocido periodista, abogado y empresario de la comunicación, Félix Jiménez Campusano, rompió el silencio sobre lo que calificó como «el secreto mejor guardado» de la historia política reciente de la República Dominicana: la existencia de un monumental fraude electrónico perpetrado en las primarias simultáneas del año 2019.

Jiménez Campusano ha sido enfático e insistente en este tema, destacando cómo el mediatismo y la creación de una falsa percepción logran imponerse en los campos y territorios de las bases, teniendo la peligrosa capacidad de silenciar por completo a quien realmente tiene la razón y los votos tras consumarse un fraude electoral.

Durante su alocución, realizó un detallado análisis retrospectivo con el objetivo de alertar a la actual alcaldesa del Distrito Nacional y alta dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Carolina Mejía, y a su equipo operativo —compuesto por figuras como Fredy Fernández, Francisco Camacho, Miguel Camacho, Jesús Félix Jiménez y Hascar Rosado—. El jurista aseguró que, si bien Mejía cuenta con la estructura electoral interna para propinar una victoria aplastante frente a competidores como David Collado, no puede descuidar el manejo de la percepción mediática y las vulnerabilidades tecnológicas.

«A mí no me cabe la menor duda de que Carolina va a barrer si se hace una convención con toda la legalidad… pero las sorpresas son del que las da. No pueden descuidarse con la posible sorpresa que les puedan dar, no en las urnas, sino en el teclado y en lo que se arroje en la pantalla», advirtió el empresario de la comunicación.

El contrastante hackeo de 2019 y los votos «fantasma» en Enriquillo

Para sustentar su advertencia, Jiménez Campusano desclasificó datos de las primarias simultáneas organizadas por la Junta Central Electoral (JCE) en octubre de 2019. Sostuvo que el expresidente Hipólito Mejía había logrado registrar en el padrón interno (Premil) cerca del 70 % de los militantes aptos para votar, frente a menos del 30 % inscrito por la facción de Luis Abinader. Sin embargo, este último logró imponerse externamente mediante una fuerte estrategia de percepción mediática.

El comunicador recordó que apenas tres meses antes de esa convención dirigida por la JCE se había celebrado la convención interna de dirigentes del PRM, la cual no fue organizada por el órgano electoral. En dicho proceso interno, Hipólito Mejía barrió de manera aplastante a Luis Abinader a nivel nacional, consolidando las estructuras territoriales a su favor.

El punto neurálgico de la declaración de Campusano radicó en la explicación de por qué Mejía obtuvo apenas 81,000 sufragios frente a los más de 284,000 de Abinader en las primarias posteriores. Sostuvo que, a pesar de la realidad palpable en las bases, el escenario inverso se debió a una manipulación informática que impidió a Hipólito alegar el fraude de forma efectiva ante el país, ya que la opinión pública estaba totalmente condicionada por la percepción de que Abinader ganaría.

«Nadie pudo explicar cómo Hipólito sacó 81,000 votos», señaló el periodista. «Le hicieron un trabajito en el hackeo del que habló Leonel Fernández cuando metió el tema del algoritmo. Realmente fue un hackeo lo que hubo».

Como evidencia adicional de las fallas del sistema informático de ese año, Jiménez Campusano denunció una grave anomalía ocurrida en Río Limpio, donde apareció una cantidad de un 80 % a favor de Luis Abinader y un 20 % a favor de Hipólito Mejía, pese a que el PRM no tenía a nadie inscrito en el padrón interno ni contaba con una estructura partidaria establecida en esa demarcación. Sin embargo, en las pantallas aparecieron cantidades de votos a favor de Luis Abinader sin la existencia de un padrón real en esa zona, un hecho que, según afirmó, ha permanecido en silencio.

Venganzas personales: el hackeo que eliminó a Hipólito y a Leonel

El empresario de la comunicación vinculó de forma directa estos hechos con las rencillas del pasado. Reiteró que Leonel Fernández no pudo ser el candidato del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) debido a la negativa de su facción de ceder los votos en el Congreso Nacional para habilitar una reforma constitucional que permitiera repostularse a Danilo Medina en 2024.

Esta confrontación llevó a la contratación de un experto informático que guardaba una profunda enemistad con el líder de la Fuerza del Pueblo, debido a que Fernández lo había enviado a prisión durante uno de sus mandatos presidenciales, siendo simultáneamente un adversario de Medina.

Jiménez Campusano puntualizó que fue precisamente a Hipólito Mejía y a Leonel Fernández a quienes el hackeo informático eliminó del escenario electoral. El informático aprovechó la oportunidad y «mató tres pájaros de un tiro»: obtuvo un millonario beneficio económico mediante una jugosa contrata en el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), ejecutó un daño político a Hipólito Mejía y sacó de circulación tanto a él como a Leonel Fernández, cobrando una vieja factura familiar relacionada con un problema del pasado de su padre.

Según explicó, el fraude se le hizo directamente a Hipólito para trasladarle sus votos a Gonzalo Castillo «El Penco» y así rebasar de forma indirecta a Leonel, dejándole a este último sus votos intactos, pero moviendo la masa votante de Mejía para inclinar la balanza.

La coyuntura de 2020: el lío de la JCE se le atribuye al PLD y la llamada de Pompeo

En su análisis técnico-político, el jurista aclaró la estrategia del PLD en el año 2020. Explicó que el partido oficialista de entonces no tenía planificado ejecutar su esquema de fraude en las elecciones municipales, dado que sus proyecciones internas les aseguraban una victoria holgada por encima del 60 % de las alcaldías.

No obstante, se produjo el colapso del sistema de votación automatizado en la JCE, un gran lío institucional que históricamente se le atribuye a las maniobras de la cúpula del PLD y no al PRM. Como consecuencia de este escándalo, el posicionamiento municipal de los peledeístas descendió drásticamente a un 52 %.

Esta inesperada caída desarticuló por completo toda la planificación y el fraude que el PLD tenía estructurado y calendarizado para ejecutar en las elecciones presidenciales y congresuales posteriores. Jiménez Campusano subrayó que esta coyuntura crítica, sumada a la histórica y crucial llamada y visita de Estado de Mike Pompeo, entonces secretario de Estado de los Estados Unidos, impidió de manera definitiva que el gobierno de Danilo Medina ejecutara el plan electoral fraudulento que tenían previsto, permitiendo, bajo esa línea de acontecimientos, que Luis Abinader coronara la presidencia de la República.

Consecuencias jurídicas, pactos colaterales y el histórico precedente de 2016

El abogado y comunicador ligó directamente este panorama con la coyuntura judicial del país. Afirmó que el fraude informático previo obligó a Leonel Fernández y a Luis Abinader a pactar una alianza política de cara al 2020, cuyo principal dividendo para el líder de la Fuerza del Pueblo fue el control de la Procuraduría General de la República a través de la magistrada Jenny Berenice Reynoso.

«Por eso es que hemos visto esa persecución en contra de los peledeístas cercanos al círculo de Danilo Medina y sus familiares… es una cacería dirigida, mientras que de la Fuerza del Pueblo no han tocado ni con el pétalo de una rosa a uno solo de ellos», sentenció Jiménez Campusano, catalogándolo como un acto de venganza política por parte de Fernández tras el recordado caso de las denuncias de Quirino Ernesto Paulino Castillo y el rol de difusión que tuvo el periodista Salvador Olguín.

Asimismo, Jiménez Campusano trajo a la memoria histórica lo ocurrido en los comicios de 2016, cuando la élite partidaria —dirigida en el aspecto organizativo por Milagros Ortiz Bosch— le «regaló» de forma arbitraria la candidatura a la alcaldía del Distrito Nacional a David Collado, arrebatándosela a Fello Suberví sin la celebración de ninguna convención interna y sustentándose únicamente en supuestas encuestas fantasmas.

El factor David Collado vs. Carolina Mejía en la actualidad

Finalmente, el analista contrastó las realidades actuales de los dos principales aspirantes de cara al futuro del partido oficialista. Afirmó que David Collado no tiene militancia real inscrita en las estructuras del partido.

«Si David Collado tiene 100 gentes, esas 100 gentes están metidas únicamente en las redes sociales promoviendo su figura mediática; pero si Carolina Mejía tiene 100 gentes, esas 100 gentes están en las calles, visitando casa por casa y buscando activamente los votos en el corazón de las bases», concluyó Jiménez Campusano, reiterando que el éxito de Carolina no peligra en el favor de los votantes de a pie, sino en el control informático y los códigos de los procesos de escrutinio.

Contacto de Prensa:

Oficina de Medios y Difusión Digital
Periódico La Taza y Programa Dando Corrientazos
Félix Jiménez Campusano

#DandoCorrientazos #PeriodicoLaTaza #FelixJimenezCampusano #PoliticaRD #FraudeElectoral #PRM #PLD #FuerzaDelPueblo #Primarias2019 #Elecciones2020 #CarolinaMejia #HipolitoMejia #LeonelFernandez #DaniloMedina #JCE

La entrada caduca en 3:05pm el martes, 1 diciembre 2026

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *