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Por: Felix jimenez campusano

Periodista.

Santo domingo de guzman, DN., RD 18 de abril del 2026.

La política dominicana no es de percepciones de redes sociales; es de *territorio, estructura y votos reales. Lo que se vivió este pasado dia diez de marzo en el club mauricio baez del sector de villa juana en Santo Domingo no fue un simple mitin; fue un «golpe de mesa» que dejó claro quién tiene la llave de la base del PRM. Mientras algunos se concentran en el brillo de las vias publicitarias, Carolina Mejía demostró que tiene el motor encendido y los tanques llenos.

Una demostración de fuerza imbatible

La concentración en la Zona Oriental fue el escenario donde figuras de peso pesado, dirigentes con mando real y control absoluto de las bases perremeístas, cerraron filas en torno a la actual secretaria general. No hubo sorpresas, hubo realidades: el liderazgo histórico está con ella.

Carolina no solo camina por mérito propio; cuenta con la maquinaria más aceitada de la política moderna: la estructura formada por su padre, el presidente Hipólito Mejía. Esos «cuadros» son los que deciden elecciones internas, los que conocen cada rincón del país y los que saben buscar el voto debajo de las piedras.

Estructura vs. Percepción

Los números no mienten y el mapa político actual es contundente:

Apoyo Gubernamental: Más del 90% de los funcionarios están alineados con su proyecto.

Poder Territorial: Cuenta con la amplia mayoría de diputados, senadores y los alcaldes de las principales provincias del país.

En la acera del frente, la figura de David Collado parece empezar a desteñirse frente a la realidad del «terreno». Se ha vendido una narrativa de apoyo empresarial total, pero la verdad ha salido a flote: el mito de que toda la familia Vicini estaba en un solo lado se desplomó. Hoy, el grueso de ese sector también mira hacia Carolina.

El «Popi» que no contesta el teléfono

El principal escollo de Collado no es su capacidad, sino su distancia. Mientras Carolina se abraza con la base, a David se le percibe como un candidato de «elite» o «popi», término que en la base del PRM pesa como el plomo. La queja es constante: no recibe llamadas, no da cara en el despacho y se rodea de un círculo extra-partido al cual el pertenece, que ha sido privilegiado por encima de los que se «fajaron» por el triunfo del cambio.

Peor aún, su apuesta depende de una rama dividida de la estructura del presidente Abinader, que hoy se reparte entre figuras como Raquel Peña, Wellington Arnaud y Yayo Sanz Lovatón. En un escenario de división, quien tiene el bloque sólido lleva las de ganar.

El olor de la historia

Todo indica que Carolina Mejía corre sola por el carril de adentro. Sin una competencia real que tenga los pies en el barro y la estructura en la mano, el camino parece despejado.

A la distancia del tiempo, ya no solo se siente el olor a campaña, sino el aroma de la historia: República Dominicana se prepara para ver, por primera vez, a una mujer con la banda presidencial cruzada en el pecho. La suerte está echada.

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La entrada caduca en 4:52pm el domingo, 18 octubre 2026

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