Si has visitado un bar de Granada, Córdoba o Málaga, seguro que las has probado: las berenjenas a la miel son la tapa más laureada del sur de España. Melosas por dentro, crujientes por fuera y con el contraste dulce de la miel de caña, esta receta tradicional andaluza parece reservada a los profesionales… pero en realidad se prepara en casa con pocos y sencillos ingredientes.
La berenjena es una verdura muy agradecida en la cocina: sirve para chips en freidora de aire, para versiones rellenas de carne, pollo, verduras o queso… pero nada supera la combinación de berenjena frita con miel. Hoy te contamos cómo lograr que se convierta en un básico de tu recetario.
Ingredientes
- 2 berenjenas grandes
- Harina para rebozar (mezcla de trigo con un poco de harina de garbanzo para más crujiente)
- Aceite de oliva virgen extra
- Miel de caña (la más auténtica) o miel normal
- Sal fina
- Sésamo tostado (opcional, para el acabado)
Elaboración
- Corta y remoja: trocea las berenjenas en láminas finas y sumérgelas en agua con sal media hora para eliminar el amargor y lograr esa textura tierna.
- Seca bien cada pieza: la humedad es el enemigo del rebozado crujiente.
- Reboza en harina sacudiendo el sobrante.
- Fríe por tandas en aceite de oliva muy caliente hasta que estén doradas; retíralas sobre papel absorbente.
- Termina con miel: un hilo abundante por encima y sésamo tostado si quieres un toque más «califal».
Secretos del éxito
- Remojo con sal: suaviza el sabor y da esa melosidad característica.
- Freír en tandas pequeñas: evita que baje la temperatura del aceite.
- Miel de caña: es la que se usa en Andalucía; su ligero amargor equilibra el frito.
#BerenjenasCalifales #CocinaTradicional #TapasAndaluzas #RecetaCasera #BerenjenaFrita #ConMiel