El cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar descubierto, ha dejado perplejos a los científicos de la NASA tras revelar una composición química nunca antes vista. Según un estudio reciente, este cometa tiene la mayor proporción de dióxido de carbono (CO₂) a agua registrada, lo que podría ofrecer pistas sobre su formación en un sistema planetario lejano.
Un objeto fuera de lo común
Detectado el 1 de julio de 2025, el cometa 3I/ATLAS sigue una trayectoria hiperbólica, confirmando que proviene de fuera de nuestro sistema solar. Aunque no se acercará más de 270 millones de kilómetros a la Tierra, su composición ha llamado la atención de los astrónomos.
El misterio de su alta concentración de CO₂
Gracias al telescopio James Webb, los investigadores descubrieron que 3I/ATLAS contiene niveles de CO₂ mucho más altos que cualquier cometa de nuestro sistema. Esto sugiere que:
- Podría haberse formado en una zona de su sistema original donde el CO₂ era dominante.
- Sus hielos han sido expuestos a radiación más intensa que los cometas locales.
¿Un mensaje de otro sistema solar?
Aunque el astrofísico Avi Loeb ha especulado con la posibilidad de que sea un artefacto extraterrestre, la comunidad científica se centra en su valor como reliquia de la formación planetaria. Su estudio podría revelar detalles sobre la química de sistemas estelares distintos al nuestro.
Próximos pasos en la investigación
El cometa será observable hasta septiembre de 2025, antes de pasar demasiado cerca del Sol. Se espera que reaparezca en diciembre de 2025, brindando más oportunidades para analizar su composición única.
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