Un nuevo año, una nueva obra divina El 1 de enero no es solo el inicio de un nuevo ciclo, sino una oportunidad divina para experimentar la fidelidad de Dios. Isaías 43:19 nos revela que Él no se limita a renovar calendarios, sino que transforma vidas, circunstancias y hasta desiertos emocionales en fuentes de bendición.
Dejar atrás lo que nos ata El texto bíblico nos urge: “No os acordéis de las cosas pasadas” (Isaías 43:18). Esto incluye culpas, fracasos, relaciones tóxicas o miedos que nos impiden avanzar. Dios no nos pide que borremos la memoria, sino que no permitamos que el pasado dicte nuestro futuro. Su promesa es clara: “Haré algo nuevo”, y eso incluye sanidad, restauración y propósito renovado.
¿Dónde está lo nuevo? Dios actúa en lugares inesperados: “Abriré camino en el desierto y ríos en la soledad” (Isaías 43:19). El “desierto” puede ser una crisis financiera, una enfermedad, o una etapa de soledad, pero Él promete convertirlo en un espacio de crecimiento y milagros. La clave está en confiar en Su tiempo y Su método, aunque no lo entendamos de inmediato.
Tres pasos para vivir el 2026 con fe
- Reconoce Su voz: Dios ya está hablando. ¿Estás escuchando?
- Abandona el control: Deja de lado la ansiedad por “hacer que las cosas pasen” y permite que Él lidere.
- Celebra los pequeños milagros: A veces, lo nuevo comienza con un cambio de actitud, una puerta abierta o una paz inexplicable.
Oración para el año: “Señor, abre mis ojos para ver Tu obra en mi vida. Que este 2026 sea un testimonio de Tu fidelidad, incluso en lo que aún no entiendo. Amén.”
Hashtags: #NuevosComienzos #FeQueTransforma #DiosEnElDesierto #AñoDeMilagros #ConfíaEnÉl #Renovación2026 #PropósitosConPropósito