En medio del ajetreo diario, es fácil perder de vista lo esencial: Dios no tiene prisa, pero nunca llega tarde. Hoy, más que nunca, es importante detenerse y recordar que cada lucha, cada preocupación y cada cansancio ya han sido vistos por Él. Su gracia es suficiente, incluso cuando no lo comprendemos.
Un llamado a la confianza A veces, las preguntas sin respuesta y las cargas del corazón pueden abrumarnos. Pero en lugar de preguntarnos «¿por qué?», podemos elegir decir: «Confío en Ti, Señor, incluso sin entender». Esta simple frase abre puertas que la angustia mantiene cerradas.
La promesa de Dios El Salmo 55:22 nos recuerda: «Echa sobre Jehová tu carga, y Él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo». No estamos solos en nuestras batallas. Dios nos sostiene, no por nuestra fuerza, sino por Su amor inagotable.
Reflexión final Lo que hoy parece una carga pesada, mañana puede convertirse en un testimonio de fe. Avanzar paso a paso, con confianza, nos permite ver cómo Dios obra incluso en el silencio.
La entrada caduca en 12:21pm el domingo, 16 agosto 2026