martes 24 de febrero de 2026 18:56 pm
Buscar
El aroma de la verdad te despertará cada mañana!
PATROCINADOR OFICIAL

Introducción: Un apagón que paralizó al país y generó millones en pérdidas

El apagón nacional registrado ayer en República Dominicana no solo paralizó actividades productivas, sino que también generó pérdidas económicas estimadas entre US$20 y US$120 millones, según análisis de expertos. El corte de energía, que afectó a todo el país durante varias horas, impactó desde el comercio y el transporte hasta la producción industrial, y dejó al descubierto las vulnerabilidades del sistema energético en un contexto de crecimiento económico moderado.

Además de las pérdidas materiales, el apagón erosionó la confianza en la estabilidad del suministro eléctrico, un factor clave para la competitividad y la inversión extranjera.


Impacto económico: Pérdidas millonarias y sobrecostos para las empresas

1. Pérdidas directas en producción y comercio

El economista Haivanjoe NG Cortiñas destacó que el efecto del apagón va más allá de la producción que dejó de generarse. Mientras grandes empresas, zonas francas y hoteles lograron mantener sus operaciones gracias a plantas eléctricas propias, lo hicieron a un costo energético muy superior al del sistema interconectado, lo que reduce sus márgenes de rentabilidad y afecta su competitividad.

«Muchas empresas tuvieron que recurrir a generadores, pero el sobrecosto de la energía autogenerada es significativamente mayor, lo que impacta directamente en sus finanzas», explicó Cortiñas.

Por otro lado, miles de pequeños y medianos negocios, que no cuentan con capacidad de autogeneración, enfrentaron cierres temporales y pérdidas directas de ingresos, lo que agrava la desigualdad económica en el país.


2. Estimaciones de pérdidas: Entre US$60 y US$120 millones

Cortiñas estimó que el costo inmediato del apagón podría situarse entre US$60 y US$120 millones, pero advirtió que el impacto más duradero está en la erosión de la confianza en el sistema energético.

«Cada evento de esta magnitud actúa como un impuesto silencioso sobre la estabilidad emocional y la competitividad del país. Amplía la brecha entre quienes tienen mecanismos de protección y quienes quedan totalmente expuestos», resaltó el economista, señalando que este tipo de crisis deja de ser coyuntural para convertirse en un problema estructural.


3. Cálculos preliminares: 1,785 millones de pesos en pérdidas

El economista Juan del Rosario realizó un ejercicio preliminar para estimar las pérdidas, asumiendo una duración promedio de diez horas para el apagón. Según sus cálculos, las pérdidas podrían ascender a 1,785 millones de pesos (equivalentes a US$28 millones), lo que representaría aproximadamente 0.02% del Producto Interno Bruto (PIB).

«Aunque el porcentaje parece reducido, cobra mayor relevancia en un escenario donde la economía dominicana creció cerca del 2.5% en 2025. Cualquier interrupción significativa erosiona un crecimiento ya limitado», destacó del Rosario, subrayando que el apagón afecta desproporcionadamente a los sectores más vulnerables de la economía.


El impacto invisible: Erosión de la confianza y percepción de incertidumbre

1. Efectos en la percepción de los inversores

El economista Miguel Collado Di Franco advirtió que el apagón fortalece la percepción de incertidumbre sobre la fiabilidad del suministro eléctrico, un factor que puede ser más significativo que las pérdidas puntuales en producción o comercio.

«El daño más profundo no es el económico inmediato, sino la pérdida de confianza en la capacidad del país para garantizar un suministro eléctrico estable. Esto afecta las decisiones de inversión a mediano y largo plazo», explicó Collado Di Franco.


2. Consecuencias en el transporte y la vida cotidiana

El apagón también tuvo un impacto directo en el sistema de transporte masivo, generando pérdidas de tiempo y dinero para miles de usuarios que dependen del metro y otros servicios públicos. Según Collado Di Franco, este efecto supera las pérdidas materiales y contribuye a una sensación generalizada de inestabilidad.

«La interrupción del transporte no solo afecta la movilidad, sino que también genera un costo social y económico difícil de cuantificar, pero muy real para la población», señaló.


Análisis de los expertos: Un problema estructural

1. Haivanjoe NG Cortiñas

«El apagón no solo genera pérdidas económicas inmediatas, sino que también afecta la competitividad del país a largo plazo. Las empresas que pueden permitirse generadores salen adelante, pero los pequeños negocios y las familias quedan en desventaja. Esto profundiza las desigualdades y debilita la confianza en el sistema».


2. Juan del Rosario

«Aunque el impacto en el PIB parece mínimo, en una economía con un crecimiento moderado como el de República Dominicana, cada interrupción cuenta. El apagón no solo afecta la producción, sino que también desalienta la inversión y genera incertidumbre en los mercados».


3. Miguel Collado Di Franco

«El mayor riesgo no es el apagón en sí, sino el mensaje que envía a los inversores: que el sistema energético no es confiable. Esto puede tener un efecto dominó en la economía, especialmente en sectores como el turismo y las zonas francas, que dependen de la estabilidad para operar».


Contexto: Un sistema energético con desafíos pendientes

El apagón nacional evidenció una vez más las debilidades estructurales del sistema eléctrico dominicano, que ha enfrentado problemas de infraestructura, mantenimiento y planificación en los últimos años. Aunque el gobierno ha realizado inversiones en generación y distribución, eventos como este ponen en duda la efectividad de las medidas implementadas.

«El país necesita una reforma integral del sector energético, que incluya no solo más inversión en infraestructura, sino también mejoras en la gestión y la transparencia«, señalaron los economistas consultados.


Conclusión: Un llamado a la acción para evitar futuras crisis

El apagón de ayer no solo generó pérdidas económicas inmediatas, sino que también reveló las vulnerabilidades de un sistema energético que no garantiza la estabilidad necesaria para el crecimiento del país. Los expertos coinciden en que es urgente:

  1. Invertir en infraestructura robusta que evite interrupciones masivas.
  2. Fortalecer la diversificación de fuentes energéticas para reducir la dependencia de sistemas vulnerables.
  3. Mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión del sector eléctrico.
  4. Implementar políticas públicas que protejan a los pequeños negocios y a la población más vulnerable ante crisis como esta.

«Este apagón debe ser una señal de alerta para que el país tome medidas serias y evite que eventos como este se repitan. La estabilidad energética no es solo un tema técnico, es un pilar fundamental para el desarrollo económico y social», concluyeron los economistas.


#Apagón #Economía #Energía #RepúblicaDominicana #CrecimientoEconómico #Inversión

La entrada caduca en 4:28pm el lunes, 24 agosto 2026

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *