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Santo Domingo, 30 de septiembre de 2025 — En un escenario donde la transición energética y la soberanía de recursos se han convertido en prioridades globales, el ministro de Energía y Minas de República Dominicana, Joel Santos, presentó este martes en la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD) un plan integral que busca posicionar al país como un líder regional en energía y minería. Durante su conferencia titulada «Energía que transforma, conocimiento que ilumina: El futuro sostenible de República Dominicana», Santos desglosó una estrategia que combina exploración de hidrocarburos, modernización del sector minero y diversificación de la matriz energética, con el objetivo de garantizar seguridad energética, crecimiento económico y sostenibilidad ambiental. «No se trata solo de explotar recursos, sino de hacerlo de manera inteligente y responsable para beneficiar a las generaciones futuras», declaró el ministro ante un auditorio colmado en la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.

Uno de los anuncios más esperados fue la confirmación de que República Dominicana sí tiene reservas de gas y petróleo, un tema que ha generado debate durante años. Santos reveló que, tras estudios geológicos avanzados, se ha confirmado la existencia de estos recursos, aunque aún se debe determinar su viabilidad económica. En este sentido, anunció que en noviembre de 2026 se llevará a cabo una segunda ronda petrolera, un paso clave para atraer inversión extranjera y nacional en el sector. Además, destacó que las exploraciones en Montecristi comenzarán el próximo mes, lo que marca un hito en la historia energética del país. «Estamos en un momento crucial. Si logramos explotar estos recursos de manera sostenible, podríamos reducir nuestra dependencia de importaciones y generar miles de empleos», explicó Santos, quien también mencionó los acuerdos firmados con la Universidad de Texas para modernizar el marco regulatorio del sector de hidrocarburos.

En el ámbito minero, el ministro anunció avances significativos, incluyendo la actualización de la ley minera vigente desde 1971, un paso necesario para adaptarse a los estándares internacionales y atraer inversión responsable. Además, destacó las exploraciones de tierras raras en Pedernales, un proyecto que podría posicionar a República Dominicana como un actor clave en la cadena de suministro global de minerales críticos para tecnologías verdes. «Las tierras raras son el futuro de la energía limpia, y nosotros tenemos el potencial para ser líderes en su producción», afirmó Santos, quien proyectó que para 2026 se podrán declarar las primeras reservas oficiales de estos minerales. Recordó, además, el papel crucial que el sector minero jugó durante la pandemia, cuando las exportaciones de oro ayudaron a financiar programas sociales. «La minería no es solo extracción; es desarrollo social y económico», subrayó.

En el sector energético, Santos presentó datos contundentes sobre el crecimiento de la capacidad instalada en el país. Desde 2010, la energía inyectada al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) ha crecido de 11,772.9 GWh a 24,528.6 GWh en 2024, con una proyección de alcanzar los 30,321 GWh para 2028. Este aumento se ha logrado gracias a una estrategia que combina diversificación de la matriz energética, inversión en transmisión y electrificación rural. Actualmente, hay 71 proyectos de almacenamiento en desarrollo, de los cuales 33 ya están en operación comercial, lo que permite una mayor estabilidad en el suministro eléctrico. Sin embargo, Santos reconoció que aún quedan desafíos por superar, como los 64,144 hogares sin acceso a electricidad, un problema que requiere una inversión de US$130 millones en cinco años, además de entre US$200 y US$350 millones anuales para mejorar la infraestructura y combatir el fraude.

La diversificación de la matriz energética ha sido otro de los pilares de la estrategia presentada. En el año 2000, el 88% de la energía del país provenía del petróleo, una dependencia que dejaba a la economía vulnerable a las fluctuaciones de los precios internacionales. Hoy, la matriz está más equilibrada: el 39.6% proviene del gas, el 28.1% del carbón y el 8.4% de la energía solar, con un crecimiento acelerado en fuentes renovables. «Hemos reducido nuestra dependencia del petróleo en más de un 50%, y seguiremos avanzando hacia una matriz más limpia y diversificada», aseguró el ministro, quien también mencionó los 64 proyectos de energía renovable que están en fase de desarrollo, incluyendo parques solares y eólicos que podrían añadir más de 1,000 MW a la capacidad instalada en los próximos años.

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