En un gesto que trascendió lo simbólico, el presidente Luis Abinader se puso frente a un grupo de estudiantes de primaria para impartir una clase de Moral y Cívica, una materia que, según explicó, había sido relegada durante años y que ahora regresa con fuerza al sistema educativo dominicano. La decisión de incluir esta asignatura en el currículo no responde a una moda, sino a una necesidad urgente: reconstruir el tejido social sobre la base de valores como la honestidad, el respeto y la responsabilidad. Abinader fue enfático al señalar que, sin estos principios, cualquier avance económico o tecnológico carece de sustento real.
Durante la clase, el mandatario destacó que la ética no es un tema abstracto, sino una herramienta práctica para la vida cotidiana. Habló de la importancia de cumplir las leyes, respetar los espacios públicos, reciclar, ser puntuales y actuar con tolerancia, incluso frente a las diferencias de opinión. Pero más allá de las palabras, lo que realmente llamó la atención fue el método: un diálogo abierto con los estudiantes, donde estos no solo escucharon, sino que propusieron soluciones a problemas que ven en sus comunidades. Desde regular el consumo de sustancias ilícitas hasta mejorar la seguridad en los barrios, los jóvenes demostraron que, cuando se les da la oportunidad, pueden ser parte activa de la transformación social.
El regreso de la Moral y Cívica al aula no es un capricho, sino el resultado de un proceso de consulta y planificación. La Ordenanza 02-2025, aprobada por el Ministerio de Educación, oficializó la inclusión de esta materia en todos los niveles educativos, con el respaldo de distintos sectores de la sociedad. Luis Miguel De Camps, ministro de Educación, explicó que el objetivo es formar ciudadanos íntegros, capaces de contribuir al desarrollo del país desde una perspectiva ética. «No basta con ser brillantes en matemáticas o ciencias; hay que serlo también en valores», afirmó De Camps, quien también impartirá clases como parte de esta iniciativa.
Para garantizar que el mensaje cale hondo, el Gobierno no se limita a incluir la asignatura en el currículo. Se han diseñado libros de texto específicos, se promoverán programas de liderazgo estudiantil y se firmarán acuerdos de convivencia en las escuelas, donde los propios alumnos se comprometerán a respetar a sus compañeros y a rechazar prácticas como el bullying. Abinader anunció que estos acuerdos serán presentados en el Palacio Nacional, como un símbolo de que la educación en valores es un asunto de Estado. «Queremos que cada escuela sea un espacio donde se aprenda no solo a ser mejor profesional, sino mejor persona», concluyó el presidente, dejando claro que esta no es una iniciativa pasajera, sino un compromiso a largo plazo.