miércoles 25 de marzo de 2026 05:53 am
Buscar
El aroma de la verdad te despertará cada mañana!
PATROCINADOR OFICIAL

El polémico dirigente chavista Diosdado Cabello lanzó este domingo una acusación directa contra el presidente dominicano Luis Abinader, asegurando que el mandatario recibió instrucciones de Estados Unidos para dejar fuera a Venezuela de la próxima Cumbre de las Américas. Las declaraciones, realizadas durante su programa Con el Mazo Dando, no solo reavivaron las tensiones diplomáticas en la región, sino que también pusieron en duda el supuesto carácter autónomo de las decisiones de República Dominicana en el escenario internacional.

Cabello, conocido por su retórica combativa y su cercanía al presidente venezolano Nicolás Maduro, no presentó pruebas concretas de su afirmación, pero insistió en que Abinader actuó bajo presión de Washington. «No es casualidad que Venezuela quede fuera de la Cumbre. Abinader no toma decisiones solo, sigue órdenes», declaró, sin especificar qué tipo de evidencia respalda sus palabras. La acusación llega en un momento en que la Cumbre de las Américas, programada para 2026, ya ha generado controversia por la exclusión histórica de Cuba, Nicaragua y Venezuela en ediciones anteriores, una política que ha sido criticada por varios gobiernos latinoamericanos.

El gobierno dominicano aún no ha respondido oficialmente a las declaraciones de Cabello, pero fuentes cercanas a la Cancillería señalaron que la decisión de invitar o excluir países se basa en criterios consensuados con los organizadores del evento, en este caso, Canadá y Estados Unidos, quienes ejercen una influencia determinante en el formato y la agenda de la cumbre. Sin embargo, la acusación de Cabello no es nueva: en años anteriores, Maduro y su círculo han denunciado que las exclusiones responden a una estrategia de aislamiento político impulsada por Washington, especialmente tras el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela en 2019.

Lo que sí es cierto es que la Cumbre de las Américas se ha convertido en un escenario de pugna geopolítica, donde la presencia o ausencia de ciertos países refleja las alianzas y tensiones del continente. En 2022, la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela llevó a varios mandatarios, como el mexicano Andrés Manuel López Obrador, a boicotear el evento en señal de protesta. Si la acusación de Cabello resulta cierta, República Dominicana podría enfrentar un nuevo dilema diplomático: ceder a las presiones de EE.UU. o arriesgarse a ser vista como un actor sin autonomía en la política regional.

Más allá de las acusaciones, el caso pone de manifiesto la fragilidad de la unidad latinoamericana frente a los intereses de las grandes potencias. Mientras algunos gobiernos, como los de México, Argentina y Bolivia, han abogado por una cumbre inclusiva, otros, alineados con Washington, mantienen una postura más rígida. En este contexto, las declaraciones de Cabello no solo buscan desprestigiar a Abinader, sino también presionar a la región para que revise su postura hacia Venezuela. Lo que está en juego no es solo la participación de un país, sino el **futuro de un foro que, cada vez más, parece dividido entre dos visiones opuestas de América Latina.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *