El gobierno de El Salvador ha logrado recuperar más de 11,000 viviendas que estaban ocupadas por presuntos pandilleros, como parte de la estrategia de guerra contra las bandas implementada por el presidente Nayib Bukele hace tres años. Este esfuerzo ha sido crucial para reducir la influencia de las pandillas, que en su momento controlaban el 80% del territorio nacional.
Respuesta a la Violencia
El 27 de marzo de 2022, en respuesta a 87 homicidios registrados el fin de semana anterior, Bukele instauró un régimen de excepción. Este régimen permitió el despliegue de la policía y el ejército en barrios controlados por pandillas, facilitando la recuperación de viviendas ocupadas ilegalmente o abandonadas por sus dueños.
Resultados y Retos
Según el Ministerio de Vivienda, más de 11,000 viviendas han sido recuperadas a nivel nacional. La mayoría de estas casas estaban en mal estado, con un 90% necesitando mejoras y un 60% desmanteladas total o parcialmente. Las viviendas recuperadas se encontraban principalmente en los departamentos de San Salvador, La Libertad, Santa Ana y Sonsonate.
Críticas y Derechos Humanos
Aunque la «guerra» contra las pandillas ha llevado a una reducción significativa de los homicidios, pasando de 106 por cada 100,000 habitantes en 2015 a 1,9 en 2024, ha sido criticada por grupos de derechos humanos. Estos grupos argumentan que la estrategia no respeta las libertades civiles y que muchos inocentes han sido encarcelados.
Reasignación de Viviendas
Además de devolver las casas a sus legítimos dueños, el gobierno ha vendido 9,044 viviendas no pagadas a familias trabajadoras de menores ingresos, utilizando créditos del Fondo Social para la Vivienda (FSV). Se destinaron 119 millones de dólares para créditos sin prima y con un interés del 2% anual.