El gobierno chino emitió este lunes una advertencia contundente a la OTAN y al G7, tras las presiones de Estados Unidos para que impongan aranceles a China por su compra de petróleo ruso. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, dejó claro que Pekín no dudará en responder con firmeza si sus intereses económicos son afectados, reafirmando su compromiso de proteger su soberanía y seguridad nacional.
«Si se socavan los derechos e intereses legítimos de China, tomará represalias con firmeza», declaró Lin Jian en una rueda de prensa, donde también criticó el «uso abusivo de sanciones unilaterales» por parte de EE.UU. y sus aliados, así como la «jurisdicción de brazo largo», que considera una violación del derecho internacional. El funcionario chino recalcó que la cooperación energética y comercial de China con Rusia y otros países es «totalmente legítima».
Esta advertencia surge después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, enviara una carta a los países de la OTAN, instándolos a aumentar las sanciones contra quienes compren petróleo ruso y a imponer aranceles de entre el 50% y el 100% a China. Trump argumentó que estas medidas ayudarían a poner fin al conflicto en Ucrania, aunque Pekín ha rechazado cualquier intento de presión económica y ha reafirmado su postura de promover el diálogo como única solución viable.
China ha mantenido una posición neutral desde el inicio de la guerra en Ucrania, insistiendo en que no ha suministrado armas letales a ninguna de las partes y que regula estrictamente la exportación de bienes de doble uso. Lin Jian también destacó que las acciones de EE.UU. representan una «coerción económica», que debilita las reglas del comercio internacional y pone en riesgo la estabilidad de las cadenas globales de suministro.
La tensión entre China y Occidente sigue en aumento, especialmente en un escenario donde Washington y Bruselas buscan reducir la dependencia energética de Rusia y presionar a sus socios comerciales. La respuesta de Pekín deja claro que no aceptará medidas que afecten sus intereses económicos sin una reacción contundente.