Santo Domingo, República Dominicana — A pesar de un entorno internacional desafiante, marcado por incertidumbre económica y condiciones financieras restrictivas, la economía dominicana se perfila para cerrar 2025 con un desempeño histórico, generando ingresos por US$46,000 millones, según anunció el gobernador del Banco Central (BCRD), Héctor Valdez Albizu. Este logro, impulsado por un modelo económico diversificado, refleja la resiliencia del país y su capacidad para mantener estabilidad macroeconómica en medio de adversidades globales.
Fuentes clave de ingresos Los US$46,000 millones proyectados provienen de tres pilares fundamentales:
- Exportaciones: Se estima que alcanzarán US$14,900 millones, impulsadas por sectores como manufactura, agroindustria y zonas francas, que han mantenido un crecimiento sostenido.
- Turismo: Con ingresos por US$11,200 millones, el sector se consolida como uno de los motores económicos más dinámicos, gracias a una recuperación postpandemia y estrategias de promoción internacional.
- Remesas: Se esperan más de US$11,700 millones, un flujo constante que ha sido clave para la estabilidad del consumo interno y el bienestar de miles de familias dominicanas.
Además, la inversión extranjera directa (IED) superará por cuarto año consecutivo los US$4,000 millones, alcanzando en 2025 una cifra récord de US$4,800 millones. Este flujo de capitales no solo cubre con holgura el déficit en cuenta corriente (estimado en 2.5% del PIB), sino que también fortalece las reservas internacionales, que ascienden a US$14,500 millones (equivalentes al 11% del PIB y más de cinco meses de importaciones), superando las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Estabilidad cambiaria y control inflacionario Valdez Albizu destacó que este desempeño económico robusto ha contribuido a mantener una estabilidad relativa del tipo de cambio y a que la inflación se mantenga dentro del rango meta de 4.0% ± 1.0% por 30 meses consecutivos. «Hemos implementado un programa de provisión de liquidez para apoyar a los sectores productivos, lo que ha permitido mitigar los efectos de la restricción financiera global», explicó el gobernador durante la 305ª Reunión del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA), celebrada en Punta Cana.
El funcionario también resaltó que, a pesar de las presiones externas, la economía dominicana ha logrado reducir su vulnerabilidad gracias a políticas monetarias y fiscales bien coordinadas. «Proyectamos un crecimiento del 2.5% para 2025, con una recuperación gradual que nos llevará a expandirnos entre 4.0% y 5.0% en 2026«, afirmó Valdez Albizu, quien atribuyó este optimismo a un mayor impulso de la inversión pública y a condiciones monetarias más favorables.
Reconocimiento internacional y proyecciones futuras Uno de los logros más destacados en 2025 ha sido el reconocimiento del FMI sobre los avances en materia cambiaria, lo que llevó al organismo a reclasificar el régimen cambiario dominicano como de «flotación», un cambio que mejora la percepción de riesgo país y facilita el acceso a financiamiento internacional. «Esta reclasificación tiene un impacto positivo en el cálculo de la métrica de adecuación de reservas internacionales (ARA)», explicó el gobernador, quien también destacó el papel clave de los encuentros regionales, como el CMCA, para fortalecer la cooperación económica en Centroamérica y el Caribe.
Desafíos y oportunidades para 2026 Aunque el 2025 cierra con cifras alentadoras, el BCRD enfoca sus esfuerzos en consolidar la recuperación económica para el próximo año, con énfasis en:
- Reducir las presiones inflacionarias mediante políticas monetarias prudentes.
- Fomentar la inversión pública y privada para dinamizar sectores estratégicos como turismo, agroexportación y manufactura.
- Mantener la estabilidad del tipo de cambio y las reservas internacionales en niveles óptimos.
«El compromiso del Banco Central es seguir implementando medidas que garanticen estabilidad macroeconómica y bienestar social para todos los dominicanos», concluyó Valdez Albizu, reafirmando la confianza en el modelo económico del país y su capacidad para enfrentar los desafíos globales con resiliencia y visión de futuro.