Los Tigres del Licey iniciaron el Torneo de Béisbol Profesional de República Dominicana 2025-2026 con una victoria dramática de 4-3 sobre los Leones del Escogido, en un partido que se extendió a diez entradas y quedó definido por un wild pitch del relevista Henry Sosa, que permitió a Gustavo Núñez anotar la carrera decisiva desde tercera base. El encuentro, celebrado en el Estadio Quisqueya y dedicado al inmortal Juan Marichal, comenzó con un lance de honor realizado por el propio Marichal, acompañado por el bateador Luis Miguel Decamps y el receptor Vladimir Guerrero, en un gesto simbólico que rindió homenaje a la leyenda del béisbol dominicano. La victoria no solo marcó el primer triunfo de la temporada para los bengaleses (1-0), sino que también dejó en evidencia la resiliencia de un equipo que supo capitalizar los errores rivales en los momentos clave.
El partido comenzó con un duelo de pitcheo entre el abridor de los Tigres, César Valdez, y el lanzador de los Leones, Grant Gavin. Valdez, quien trabajó cuatro entradas permitiendo una carrera y cinco hits, mantuvo a raya a la ofensiva escarlata durante los primeros episodios, mientras que Gavin recibió el primer golpe de los Tigres en la segunda entrada, cuando Griffin Conine negoció un boleto, Francisco Mejía falló con un elevado, y Armando Álvarez recibió otra base por bolas. Víctor Labrada avanzó a los corredores con un toque de sacrificio, y Domingo Leyba remató con un imparable al jardín central que abrió el marcador 1-0 a favor del Licey. Sin embargo, los Leones igualaron el juego en el cuarto inning con un sencillo de Franchy Cordero, demostrando que el partido sería un duelo ajustado hasta el final.
Uno de los momentos más destacados del encuentro fue la espectacular atrapada del jardinero izquierdo de los Tigres, Mel Rojas Jr., en la sexta entrada. Rojas realizó una captura acrobática sobre un batazo conectado por Franchy Cordero, que pudo haber iniciado una entrada productiva para los Leones, pero que terminó en una doble matanza que frenó el avance de la enseña roja. Este tipo de jugadas defensivas, junto con el relevo efectivo de Jairo Asencio —quien ponchó al emergente Zoilo Almonte y obligó a Junior Lake a conectar un elevado para el tercer out—, fueron clave para mantener a los Tigres en el partido hasta las entradas decisivas.
El juego se mantuvo reñido hasta el noveno inning, cuando los Leones empataron el marcador gracias a un balk del cerrador Jean Carlos Mejía, con un corredor en tercera. Sin embargo, en la décima entrada, un wild pitch de Henry Sosa permitió que Gustavo Núñez, quien había llegado a tercera base, anotara la carrera que le dio la victoria a los Tigres. Este error defensivo, combinado con la solidez del bullpen de los bengaleses —donde destacaron Ulises Joaquín (1-0), quien se llevó el triunfo, y Adonis Jairo Asencio, quien mantuvo a raya a los Leones en el séptimo—, fue determinante para el desenlace del partido.
La ofensiva de los Tigres estuvo liderada por Armando Álvarez, quien conectó dos imparables, y Víctor Labrada, con un doble. Por su parte, los Leones contaron con Franchy Cordero y Erik González, quienes aportaron con sencillos clave, mientras que Alexander Canario y Jonathan Araúz ligaron un doble cada uno. A pesar de la derrota, los Leones demostraron solidez en el pitcheo, con Grant Gavin manteniendo el control durante sus cuatro entradas de labor, aunque la falta de consistencia en el relevo les costó el partido en las entradas finales.
Con esta victoria, los Tigres del Licey envían un mensaje claro al resto de los equipos del torneo: están listos para pelear por el título con un equipo que combina solidez defensiva, un bullpen efectivo y una ofensiva oportuna. Mientras tanto, los Leones del Escogido (0-1) tendrán que revisar su estrategia en el relevo si quieren evitar que este tipo de errores les cuesten más partidos en una temporada que promete ser competitiva y emocionante desde el primer día.