Los Dodgers de Los Ángeles se preparan para el Juego 7 de la Serie Mundial contra los Azulejos de Toronto con una incógnita clave: Shohei Ohtani podría ser el lanzador abridor, una decisión que el manager Dave Roberts aún no ha confirmado, pero que mantendría en suspenso a los aficionados y rivales. Tras sobrevivir a una dramática novena entrada en el Juego 6, donde los Dodgers se impusieron 3-1 para forzar el partido decisivo, Roberts dejó claro que «todos estarán disponibles», incluyendo a Ohtani, quien ya ha demostrado su versatilidad tanto en el montículo como en el bate.
El japonés, quien lanzó 93 lanzamientos en el Juego 4 (permitiendo cuatro carreras en seis entradas), nunca ha actuado como relevista en las Grandes Ligas, aunque sí tiene experiencia en Japón y en el Clásico Mundial de Béisbol 2023, donde cerró el juego final contra Estados Unidos. Roberts mencionó que Ohtani podría abrir el juego o incluso jugar como jardinero, dependiendo de cómo se sienta físicamente. «No hay una respuesta incorrecta», afirmó el manager, destacando que la flexibilidad de Ohtani es una ventaja estratégica.
El rival de los Dodgers, los Azulejos, confirmaron que Max Scherzer será su abridor, lo que añade más presión a la decisión de Roberts. Mientras tanto, Tyler Glasnow, quien cerró el Juego 6 con una actuación impecable, también está en la conversación para lanzar, aunque su posible fatiga tras dos días consecutivos de acción podría influir en la decisión final. El Juego 7 promete ser un duelo épico, donde la capacidad de Ohtani para adaptarse a cualquier rol podría ser la clave para que los Dodgers levanten el trofeo.