Los Ángeles, 9 de octubre de 2025 — En un partido que parecía condenado al olvido, los Filis de Filadelfia demostraron por qué nunca se debe subestimar a un equipo con el corazón de un campeón. Con dos jonrones monumentales de Kyle Schwarber y una actuación estelar del lanzador venezolano Ranger Suárez, los Filis evitaron la barrida en la Serie Divisional de la Liga Nacional al vencer 8-2 a los Dodgers de Los Ángeles, reduciendo la ventaja en la serie a 2-1.
El Momento que Lo Cambió Todo: El Primer «Schwarbomb»
El partido dio un giro dramático en la cuarta entrada, cuando Schwarber, quien había comenzado la serie con un 8-0 en turnos al bate, conectó un jonrón de 455 pies frente al as japonés Yoshinobu Yamamoto. La pelota aterrizó en lo más alto del pabellón del jardín derecho, un lugar donde solo Willie Stargell había logrado llegar en la historia de los playoffs (1969 y 1973).
«Fue como si alguien hubiera encendido un interruptor en el equipo», comentó Trea Turner, campocorto de los Filis. «Schwarber tiene esa capacidad de cambiar el rumbo de un juego con un solo swing».
El Error que Costó Caro a los Dodgers
La defensa de los Dodgers, normalmente impecable, flaqueó en el momento crucial. Un error del jardinero central cubano Andy Pagés permitió que Bryce Harper anotara, y un elevado de sacrificio de Brandon Marsh puso el marcador 3-1 a favor de los Filis. Este fue el punto de inflexión que rompió la racha negativa de Filadelfia en la serie.
La Octava Entrada: El Golpe de Gracia
El cierre del partido llegó en la octava entrada, cuando los Filis enfrentaron a la leyenda Clayton Kershaw, quien está en su última temporada. Schwarber conectó su segundo jonrón del partido, esta vez de dos carreras, seguido por un cuadrangular solitario de J.T. Realmuto. Los Dodgers, que habían dominado los dos primeros juegos, se desmoronaron bajo la presión.
«Nunca había visto algo así», dijo un fanático de los Filis en las gradas. «Fue como si el equipo hubiera despertado de golpe».
El Futuro de la Serie
Con esta victoria, los Filis evitaron la eliminación y forzaron un cuarto juego en el Dodger Stadium. Los Dodgers, aunque mantienen la ventaja 2-1, ahora enfrentan la presión de cerrar la serie ante un equipo que ha demostrado que puede remontar.
«Estamos bastante cerca de olvidar ya esto», dijo el manager de los Dodgers, Dave Roberts. «Pero sabemos que los Filis no se rendirán fácilmente».