La NASA ha ampliado su contrato de Servicios de Lanzamiento (NLS II) con SpaceX, añadiendo el supercohete Starship a su lista de vehículos de lanzamiento, que ya incluía los cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy.
Starship, con más de 120 metros de altura, es el cohete más potente jamás construido y se destaca por su diseño completamente reutilizable. Tras ocho pruebas de vuelo, SpaceX ha logrado importantes hitos, como la separación controlada de la primera etapa y el amerizaje planificado de la etapa superior.
Aunque los dos últimos ensayos terminaron en explosiones post-lanzamiento, Starship ha demostrado su potencial para misiones lunares y marcianas. Los contratos NLS II, según Europa Press, ofrecen una amplia gama de servicios de lanzamiento comercial para satélites de la NASA, con supervisión técnica completa para maximizar el éxito.
Estos contratos permiten la incorporación de nuevos proveedores y servicios de lanzamiento, con un plazo de solicitud hasta junio de 2030 y de ejecución hasta diciembre de 2032.