El X-59, apodado el «hijo del Concorde», es el resultado de una colaboración entre la NASA y Lockheed Martin para crear un avión supersónico que no perturbe el entorno con estampidos sónicos. A diferencia del Concorde, que generaba más de 100 decibelios al romper la barrera del sonido, el X-59 está diseñado para producir solo 75 decibelios, gracias a su fuselaje aerodinámico y tecnología de coalescencia controlada.
¿Cómo funciona?
- Las ondas de choque se dispersan en lugar de concentrarse, generando un sonido similar al golpe de una puerta de auto.
- El avión mide 30 metros de largo, con una envergadura de 9 metros y un peso máximo de 14,700 kg.
- Utiliza un sistema de visión externa (XVS) que reemplaza el parabrisas tradicional con pantallas de realidad aumentada.
Pruebas y expectativas:
- El primer vuelo, realizado el 28 de octubre, confirmó que la aeronave funciona según lo previsto.
- En los próximos meses, se realizarán vuelos transónicos y supersónicos para medir el ruido desde tierra.
- Si los resultados son favorables, la FAA podría permitir vuelos supersónicos comerciales sobre tierra, algo prohibido desde 1973.
Un futuro más rápido y silencioso: El éxito del X-59 podría inspirar a otras empresas, como Boom Supersonic y Spike Aerospace, a desarrollar aviones comerciales supersónicos silenciosos, acercando el sueño de viajar de Londres a Nueva York en 3.5 horas sin afectar a las comunidades.