lunes 16 de febrero de 2026 23:35 pm
Buscar
El aroma de la verdad te despertará cada mañana!
PATROCINADOR OFICIAL

Un gigante del cine se despide El 15 de febrero de 2026, el mundo del cine dijo adiós a Robert Duvall, una de las figuras más influyentes y respetadas de Hollywood, quien falleció a los 95 años en su rancho de Virginia. Con una carrera que abarcó más de seis décadas, Duvall se consolidó como un maestro de la actuación, capaz de transformarse en personajes tan diversos como el consigliere Tom Hagen en «El Padrino» o el cantante de country Mac Sledge en «Tender Mercies», papel por el que ganó el Oscar al mejor actor en 1984.

De «Matar a un ruiseñor» a la leyenda Duvall debutó en el cine en 1962 con «Matar a un ruiseñor», pero fue su colaboración con Francis Ford Coppola la que lo llevó a la cima. Su interpretación de Tom Hagen en «El Padrino» (1972) lo convirtió en un referente del cine de gánsteres, mientras que su coronel Kilgore en «Apocalypse Now» (1979) —con la icónica frase «Amo el olor del napalm por la mañana»— lo inmortalizó como un símbolo del cine de guerra. También destacó en «Lonesome Dove» (1989), una miniserie que él mismo consideraba su mejor trabajo.

Un artista completo: Actor, director y productor Duvall no solo brilló como actor, sino también como director y productor. Películas como «The Apostle» (1997), donde interpretó a un predicador evangélico, demostraron su compromiso con el arte. Para prepararse, visitó iglesias rurales y pasó 12 años escribiendo el guion. «Si vas a hacer algo, hazlo bien», solía decir, una filosofía que aplicó en cada proyecto.

Vida personal: Pasión por el tango y el amor Su vida personal fue tan intensa como su carrera. Se casó cuatro veces, y su último matrimonio fue con Luciana Pedraza, una actriz argentina 42 años menor que conoció durante el rodaje de «Assassination Tango» (2002). Duvall era un apasionado del tango, baile que descubrió en los años 80 y que lo llevó a viajar docenas de veces a Argentina. «El tango es como la vida: pasión, drama y conexión», decía.

Un legado que perdura Duvall falleció «en paz», rodeado de sus seres queridos, dejando un legado de más de 100 películas y una influencia duradera en el cine. Su esposa, Luciana, lo recordó en un emotivo mensaje: «Para el mundo, era un actor ganador del Oscar. Para mí, lo era todo». Actores como Al Pacino y Sean Penn lo homenajearon como un maestro y un artista que entendía el alma humana.

Conclusión Robert Duvall fue más que un actor: fue un narrador de historias, un perfeccionista y un ejemplo de dedicación. Su partida deja un vacío, pero su obra sigue inspirando a nuevas generaciones, recordándonos que el verdadero arte trasciende el tiempo.

La entrada caduca en 10:45pm el domingo, 16 agosto 2026

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *