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Edwards, California, EE.UU. — La NASA ha dado un paso significativo en su misión de revolucionar los vuelos supersónicos al recibir dos aviones F-15 retirados de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Estos aviones, que ahora forman parte del programa X-59 QueSST, serán utilizados para desarrollar tecnologías que permitan vuelos comerciales supersónicos silenciosos, reduciendo drásticamente los tiempos de viaje y eliminando el molesto «golpe» sónico que ha limitado el uso de aviones supersónicos sobre tierra firme.

El programa X-59: Un salto hacia el futuro de la aviación Los F-15 se integrarán al proyecto X-59, una aeronave experimental desarrollada en colaboración con Lockheed Martin, diseñada para generar un «golpe» sónico más silencioso. Este avance podría abrir las puertas a una nueva era de vuelos comerciales supersónicos, permitiendo viajes transcontinentales en la mitad del tiempo actual.

El equipo de la NASA está utilizando los F-15 para validar herramientas clave, como:

  • Un dispositivo de medición de ondas de choque llamado «sonda de detección de choque de campo cercano».
  • Un sistema de navegación geoespacial integrado para orientación precisa.
  • Un sistema de fotografía Schlieren aerotransportado, que captura imágenes de los cambios de densidad en el aire provocados por el X-59, haciendo visibles las ondas de choque.

Tecnología Schlieren: Visualizando lo invisible El sistema de fotografía Schlieren es crucial para el proyecto, ya que permite a los científicos visualizar las ondas de choque generadas por el X-59 cuando vuela a Mach 1.4 (1.4 veces la velocidad del sonido) y a altitudes superiores a los 15,000 metros. A diferencia de los aviones supersónicos tradicionales, que generan una explosión sónica, el X-59 está diseñado para producir solo un leve ruido, similar a un «golpe suave».

Pruebas en California: Un ejercicio de precisión Las pruebas se están llevando a cabo en el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA, en Edwards, California. Cheng Moua, gerente de proyectos de ingeniería, describió la campaña de vuelo como «un ejercicio de graduación», donde todas las piezas del proyecto se integran en su configuración final para demostrar su funcionalidad.

Uno de los mayores desafíos es alinear dos aeronaves en movimiento rápido contra el sol de fondo, una tarea compleja que requiere precisión milimétrica. Sin embargo, con el sistema ALIGNS (Sistema de Navegación Geoespacial Integrado de Ubicación Aerotransportada), el proceso se vuelve mucho más preciso, facilitando la captura de datos críticos para el desarrollo del X-59.

El impacto del X-59 en la aviación comercial El éxito del programa X-59 podría transformar la aviación comercial, permitiendo vuelos supersónicos sobre tierra sin las restricciones actuales debido al ruido. Esto no solo reduciría los tiempos de viaje, sino que también abriría nuevas rutas comerciales y mejoraría la eficiencia del transporte aéreo global.

Conclusión: Un futuro más rápido y silencioso Con estos avances, la NASA no solo está desarrollando una tecnología revolucionaria, sino que también está sentando las bases para una nueva era de la aviación, donde los vuelos supersónicos sean accesibles, eficientes y silenciosos. El uso de los F-15 retirados demuestra cómo la innovación y la reutilización de recursos pueden impulsar el progreso tecnológico, acercándonos a un futuro donde los viajes aéreos sean más rápidos y sostenibles.


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