jueves 5 de febrero de 2026 15:24 pm
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El debut de Shedeur Sanders como mariscal de campo de los Cleveland Browns no solo estuvo marcado por su actuación en el campo, sino también por un incidente que sacudió su vida personal. Mientras el joven quarterback hacía su primera aparición en la NFL frente a los Baltimore Ravens, un grupo de ladrones ingresó a su residencia en Ohio y robó 200,000 dólares en efectivo. Este suceso, que fue capturado por las cámaras de seguridad de la propiedad, ha generado preocupación no solo por la magnitud del robo, sino porque forma parte de una tendencia alarmante: el aumento de asaltos a residencias de deportistas de alto perfil mientras estos se encuentran compitiendo en sus respectivos eventos deportivos.

El robo ocurrió entre las 18:45 y las 18:58, justo en el horario en que Sanders estaba en el campo de juego. Las imágenes de seguridad, que fueron difundidas por el exjugador de la NFL Adam «Pacman» Jones, muestran a dos individuos con máscaras y guantes actuando con precisión dentro de la vivienda. Aunque las autoridades están investigando el caso, hasta el momento no se han realizado detenciones. Este tipo de incidentes no es nuevo en el mundo del deporte. En los últimos meses, varios atletas de alto rendimiento han sido víctimas de robos similares en sus residencias mientras estaban ausentes por compromisos deportivos.

El caso de Sanders se suma a una lista creciente de deportistas afectados por este tipo de delitos. Entre los más recientes se encuentran el mariscal de campo de los Cincinnati Bengals, Joe Burrow, cuya mansión en Ohio fue asaltada en diciembre de 2024 mientras él jugaba fuera de la ciudad; el jugador de la NBA Ty Jerome, cuya residencia en Los Ángeles fue robada en enero de 2025; y el estrella de los Kansas City Chiefs, Travis Kelce, quien sufrió un robo en su propiedad en abril de 2025. Estos incidentes han llevado a muchos atletas a reforzar las medidas de seguridad en sus hogares, incluyendo la contratación de guardias privados y la instalación de sistemas de alarma más sofisticados.

Mientras Sanders intentaba concentrarse en su debut profesional, completando solo 4 pases para 47 yardas en la derrota de su equipo por 23-16, el robo en su residencia añadía una capa adicional de estrés a su primera experiencia en la liga. Este incidente no solo afecta a los deportistas a nivel personal y económico, sino que también plantea serias preguntas sobre la seguridad de las figuras públicas y la necesidad de implementar medidas más robustas para proteger sus hogares y familias.

El patrón es claro: los delincuentes están aprovechando la ausencia de los deportistas durante los partidos para cometer robos en sus residencias. Esto ha llevado a que muchos atletas estén tomando precauciones adicionales, como la instalación de sistemas de seguridad más avanzados y la contratación de personal de seguridad privado. Sin embargo, el problema persiste y parece estar en aumento, lo que requiere una respuesta más contundente tanto de las autoridades como de los propios deportistas para garantizar su seguridad y la de sus familias.

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