jueves 26 de marzo de 2026 17:28 pm
Buscar
El aroma de la verdad te despertará cada mañana!
PATROCINADOR OFICIAL

Los precios del oro registraron un leve repunte del 0,4% en la sesión asiática del lunes, alcanzando los 4.017,13 dólares por onza, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y una reducción en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Sin embargo, el metal precioso sigue bajo presión tras acumular dos semanas consecutivas de pérdidas, con una caída superior al 2% la semana pasada, su peor desempeño en lo que va del año. Aunque el oro logró ganancias mensuales de casi un 4% en octubre, su comportamiento en noviembre refleja la cautela de los inversores, que ven limitado su atractivo como activo refugio ante señales mixtas en la economía global.

El principal factor que frena el avance del oro es la ambigüedad en la postura de la Fed. Aunque el banco central estadounidense recortó los tipos de interés en 25 puntos básicos la semana pasada —una medida que, en teoría, debería beneficiar a activos sin rendimiento como el oro—, el presidente Jerome Powell advirtió que nuevos recortes «no son una conclusión inevitable». Este tono cauteloso, respaldado por otros funcionarios de la Fed, ha llevado a los mercados a reducir las expectativas de un nuevo recorte en diciembre, lo que ha fortalecido al dólar y, en consecuencia, ha ejercido presión sobre los precios del metal. El índice dólar se mantuvo cerca de máximos de tres meses, encareciendo el oro para los compradores extranjeros y reduciendo su atractivo como cobertura contra la inflación. Además, la distensión en las tensiones comerciales entre EE.UU. y China, tras una reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en Busan, ha disminuido la demanda de activos seguros. Ambos líderes acordaron reducir barreras arancelarias, lo que ha calmado los nervios del mercado y ha restado impulso al oro, que suele beneficiarse de la incertidumbre geopolítica.

Mientras el oro lucha por recuperar su impulso, otros metales preciosos como la plata y el platino registraron ganancias más pronunciadas. Los futuros de la plata subieron un 1,1%, hasta los 48,705 dólares por onza, mientras que el platino avanzó un 1,8%, hasta los 1.603,60 dólares por onza. En contraste, los metales industriales como el cobre se mantuvieron estables, afectados por los débiles datos de actividad manufacturera en China, donde el sector creció menos de lo esperado en octubre. El futuro del oro en el corto plazo dependerá en gran medida de dos factores clave: la evolución de la política monetaria de la Fed y el desarrollo de las negociaciones comerciales entre las dos mayores economías del mundo. Si la Fed mantiene su postura restrictiva o si las tensiones comerciales resurgen, el metal podría recuperar su atractivo como refugio. Sin embargo, en un escenario de estabilidad económica y distensión geopolítica, es probable que el oro siga enfrentando desafíos para consolidar una tendencia alcista sostenida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *