La caída de un imperio ilegal
Cinco miembros y asociados de la familia del crimen organizado Lucchese han admitido su participación en una operación de apuestas ilegales que generaba millones de dólares anualmente. Según los fiscales federales, esta red criminal operaba principalmente en El Bronx y el condado de Westchester, atrayendo a cientos de apostadores semanales.
Detalles del caso
Anthony Villani, un soldado clave de la familia Lucchese, aceptó un acuerdo de culpabilidad y acordó pagar $4 millones en decomiso. Desde principios de la década de 2000, Villani dirigía Rhino Sports, una plataforma en línea que empleaba a figuras de la mafia como corredores de apuestas locales. Este esquema permitía cobrar y distribuir ganancias ilícitas mientras evitaba la atención de las autoridades.
Consecuencias legales
El fiscal John Durham destacó que este tipo de operaciones ilegales no solo fomentan el lavado de dinero, sino que también perpetúan la violencia entre facciones criminales rivales. Villani enfrenta hasta 20 años de prisión, mientras que otros cuatro implicados ya se han declarado culpables. Un sexto acusado permanece en libertad.